Buen día, Domingo, Agosto 01
Vidas & Voces 2021-05-10 | Comentarios:

La Tebaida apuesta por la Protesta del Silencio

La Tebaida apuesta por la Protesta del Silencio

Colaboración especial: Martín Bolívar Florez

 

Pasadas las nueve de la noche del domingo y después de haberme acompañado en la idea de pintarse de rojo y guardar silencio por las víctimas de Colombia, una amiga me sugirió con suficiente firmeza que nos quedáramos a pasar la noche. Decir que la invitación no me pareció una locura, sería falso de mi parte. Yo no quería quedarme, pero pensé que ponerme a dar ˈloraˈ con un plástico y luego huirle a la seriedad de los actos, no estaría a la altura de la coyuntura nacional que vive nuestro país, así que nos quedamos. Ella contactó a varias personas, pasadas dos horas ya fuimos diez o más, entre ellos un arquitecto, una periodista, un comerciante, una mujer hermosa de 17 años que vende fruta en la carretera (La Zenaida), un soldado que se encontraba de vacaciones y dos barristas del Atlético Nacional que se encargaron de la seguridad de la Protesta del Silencio por más de tres días.

 

 

La primera noche fue la más difícil, sin comida y a la intemperie, recibiendo la lluvia y el frío, tomando el café que nos empezó a llegar desde varias partes toda la madrugada. Nadie durmió. Se iban pasando lentas las horas, y solo quedaba la energía de las historias contadas por los barristas: las veces que vieron la muerte de frente, de los amigos que ya no están, de los accidentes de tránsito, de los trapos, de los golpes. Me parecía tan contradictorio estar escuchando historias cargadas de violencia en una protesta pacífica, pero luego entendí que ellos ya habían tenido su redención, y que el fútbol los había cargado de algo que la mayoría de las personas no tiene, una pasión. Iba saliendo el sol y los barristas se pararon firmes, uno de ellos armó la primera carpa y el otro se sentó en el área del silencio, con una concentración que nadie tuvo jamás y cumplió con su primera sesión de meditación de tres o cuatro horas, como alguien que tuviera muchos años de experiencia en yoga. 

 

  

 

Ver el compromiso de la gente me hace llorar todavía, muchos son los que quieren cambiar este país y ofrecen sus virtudes para el crecimiento de los otros. La oportunidad se presenta y entonces sacan sus dotes a favor del pueblo; como el muchacho fotógrafo que captaba las mejores imágenes, la mujer que prestó su casa para los que querían una ducha, el músico y los raperos que amenizaron las noches o mi musa de inspiración que terminó como un camarón después de la exposición al sol, y todos los que hicieron presencia en el sitio y todos los que pasaban a dejar sus donaciones de dinero y de comida y de aliento. Me quedo también con la satisfacción de comprobar que lo que profeso y por lo que lucho es cierto y es que, a una comunidad que se le garantiza el alimento, la salud, el sano esparcimiento, el arte y sobre todo cuando hay un reconocimiento del otro como persona a pesar de las mil diferencias, la violencia se queda sin armas y no logra penetrar a dicha comunidad a pesar de sus muchos intentos.

 

 

Hoy no hay campamento, pero las ganas de iniciar de nuevo están intactas. No se necesitan “líderes” para hablar de paz. Solo se necesitan ganas y sentir aprecio por los demás. La protesta pacífica en Colombia tiene muchos enemigos, aquellos que tienen el poder odian que la gente haga pedagogía: que se explique que hay formas de mejorar las condiciones, que se diga que ingresar a la universidad es posible, que se pregone que todos podemos conocer el mar y el mundo, y que el voto es valioso y que la democracia real está próxima a nuestro país. Los poderosos le tienen más miedo a los Lucas que a los Santrichs.

 

Fuente fotos: Archivo personal Martín Bolívar Florez.


NOTICIAS RELACIONADAS

2021-05-16

Una mirada desde el corazón

Honrar la memoria de los caídos en el Paro Nacional es darle eco a las voces que se apagaron. Un momento para pensar en la necesidad de cambio desde el interior de cada uno de nosotros.

2021-05-10

La Tebaida apuesta por la Protesta del Silencio

Un joven de la Tebaida, Quindío, se suma a las presentes manifestaciones con la "Protesta del Silencio". Desde esta experiencia, con su frase “la violencia queda sin armas” nos invita a la reflexión.

2017-03-07

102 años caminando por la vida

En mayo la señora Angela Ospina cumplirá 102 años, junto a su hija nos revela el secreto para una vida larga. La señora vivió el siglo que ha sido la base para el Colombia de hoy.

Comentarios relacionados:

Escribe un comentario acerca de esto:

©2021 buenagenteperiodico.com | todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net