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Vidas & Voces 2017-09-30 | Comentarios:

‘Rompiendo Cadenas’: una historia de amistad y amor

‘Rompiendo Cadenas’: una historia de amistad y amor

Foto: Walter Marin Torres presentando su iniciativa en la 1ra Feria Empresarial y de Emprendimiento en la Universidad del Quindío

Por: Jose Luis Rivera García

Amistad y amor, antes de ser frases cliché alusivas a una temporada comercial, son las razones que motivan a Walter Marín Torres para seguir ‘Rompiendo Cadenas’, una iniciativa de solidaridad que empezó hace ya dos años.

Walter es, además del artífice de ‘Rompiendo Cadenas’, orgulloso integrante del Cuerpo Oficial de Bomberos de Armenia, estudiante de Licenciatura en Pedagogía Social para la Rehabilitación en la Universidad del Quindío, padre de familia y quizás el vecino más solidario de La Fachada, una amplia zona residencial ubicada al sur de la capital del departamento, donde reside desde hace 18 años.

Todo empezó un par de años atrás cuando, conmovido por la difícil situación por la que atravesaban varios de sus amigos de infancia que hoy pagan penas de prisión o deambulan por la ciudad como habitantes de calle, decidió emprender la recolección y venta de material de reciclaje con el propósito de ofrecer a estas personas apoyos mínimos representados, fundamentalmente, en productos de aseo. Se aventuró entonces a elaborar volantes en los que se describía la intención y los materiales que podrían ser reciclados, añadiendo su número de contacto, los cuales fueron distribuidos en todo el barrio.

De un momento a otro empezó a sonar mucho el teléfono diciendo: “Venga recoja que le tengo el reciclaje”.  “Venga que acá le tengo”. El proceso fue creciendo y ahora cada ocho días vamos recogiendo ese material reciclable a las casas, pues ya hay un grupo de personas que me ayuda y vendemos el reciclaje por la calle 50, en las chatarrerías, comenta Walter.

 

 

Los recursos económicos derivados de la venta de botellas, papel archivo, hierro, cobre y otros materiales, permiten el sostenimiento básico de ‘Rompiendo Cadenas’, pues no reciben aportes diferentes a los conseguidos con el reciclaje. Así, brindan veinte kits de aseo mensualmente a jóvenes del barrio internados en cárceles. El valor total de los kits puede ascender a $250.000 y son distribuidos por mitad en los centros penitenciarios San Bernardo en Armenia y Peñas Blancas en Calarcá.

La ‘propuesta social’, como Walter la llama, extendió su apoyo a los habitantes de calle y consumidores de psicoactivos, con la realización bimensual de una serie de actividades de asistencia en salud, alimentación y trabajo alrededor de la autoestima con quienes hacen de los andenes del barrio sus refugios ante la lluvia y la noche. Las actividades se concentran en un sitio de referencia barrial y pretenden convertirse, a través de almuerzos colectivos y jornadas de peluquería gratuita, en espacios de reencuentro entre familias y vecinos. A algunas de estas jornadas se suman fundaciones que acompañan la causa de romper cadenas, tratando temas como el cuidado de la vida y la prevención del consumo de drogas.  Una actividad complementaria realizada en estas jornadas es la  alimentación de perros callejeros.

 

 

No es fácil rasguñar tiempo a sus múltiples ocupaciones como bombero, estudiante y padre de familia para llevar a cabo, con  el apoyo de algunos cómplices de la vida, la recolección y venta del material reciclado, la compra y entrega de los kits, la logística de los encuentros y almuerzos colectivos y la atención de  animales, entre otras tareas adelantadas. Además de su motivación genuina por aportar a la dignificación de  jóvenes del barrio que se encuentran en dificultad, el protagonista de nuestra historia halla en su propia casa una ulterior motivación,

Mis tres hijos, que son de La Fachada, quieren mucho el barrio y son los que me impulsan, –Papi vaya recoja el reciclaje, no se le olvide, tal cosa- y el grupo de personas que me colaboran. Entonces no me dejan caer la idea y las ganas de seguir luchando por la comunidad.

A través del proyecto se logra articular una suerte de generosidad social y ambiental. Dada la acogida que ha tenido la iniciativa del reciclaje, el cual se recolecta cada dos semanas en las viviendas del barrio, Walter ha impulsado también campañas y capacitación para el manejo de residuos sólidos. En últimas se trata de romper cadenas de abandono, apatía y exclusión.

Nos soñamos rompiendo cadenas en una transformación social del barrio, de su imagen, pues no ha sido la mejor. Cada día rompemos una cadena en una familia para poder salir adelante y tener una mejor calidad de vida en un territorio.

Puedes contactar a Walter y su equipo a través de redes sociales y por correo electrónico escribiendo a bomberosarmenia2016@gmail.com


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