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Eco-l贸gico 2017-11-13 | Comentarios:

El mito no es un cuento, MITO CARARE DEL ORIGEN DE LA HUMANIDAD

El mito no es un cuento, MITO CARARE DEL ORIGEN DE LA HUMANIDAD

Colaboración especial de: Claudia María Montagut Mejía

“nacimos para narrarnos”

 

En la Comunidad Carare disfrutamos de escuchar la palabra de las abuelas y abuelos indígenas, sabemos que sus historias traen enseñanza y sabiduría para la vida, hoy les queremos compartir un mito que le contó la abuela Salomé a su bisnieto Orlando hace como 50 años. Con este mito inicia el tejido de pensamiento que se está recordando para saber que la memoria nunca se pierde, ella misma, calladamente se sigue narrando. Hemos abierto nuestros oídos a su susurro… Este es ahora nuestro mito de origen…

 

La abuela Salomé vivía en la selva del Carare en Santander junto al río Minero que desemboca en el rio Carare. Ella es una de las últimas madres carare que sobrevivieron a la evangelización que inició en la segunda mitad del siglo XIX y terminó hacía 1918.

 

Este es el mito que recordamos en el año 2010 en una ceremonia con la planta sagrada del yagé en el territorio muisca de la Laguna de Tota y hace parte fundante  del renacer del pensamiento y la comunidad carare. Le hemos llamado mito de mitos porque narra un momento en que la tierra parió todos los mitos humanos, trae un mensaje de respeto a la diferencia en la conciencia de que somos un solo espíritu y simultáneamente lo que significa estar enraizados a la cultura en que nacimos, así mismo condensa el vínculo de mestizaje que hay en todas las culturas conjurando la pureza que en ocasiones es punto de conflicto en las relaciones que entablamos los seres humanos.

 

La Comunidad Carare ha estado caminando con abuelos y abuelas indígenas en el reconocimiento de la memoria ancestral en sus vidas y con ello han iniciado una travesía por los mitos y así descubrir la memoria histórica que subyace en ellos. Los mitos constituyen la esencia del pensamiento ancestral pues son los que dan las coordenadas a la vida en comunidad entre los seres humanos, los animales y los minerales que compartimos este cosmos.

 

Hay movimientos sociales y culturales que son invisibles a los ojos y los oídos de la gran mayoría de la población, se van gestando silenciosamente en el tejido de vida de las comunidades, no se ven ni se escuchan pero están llenando los corazones de personas que han emprendido caminos de reconocer la memoria histórica reservada en el mito de los pueblos amerindios.

 

Con este mito también se ha reconocido la forma en que se enseña y se aprende en las comunidades indígenas, recuperando el verdadero sentido que tiene el mito como una de las maneras más antiguas en que nos hemos narrado los seres humanos y que condensa maravillosamente Fernando Urbina:

 

“…el mito es una “palabra de verdad que se dice en confianza”, opuesto a la palabra que viene de lo pensado que es lo propio del logos, la palabra mítica viene de lo real. Es la que se dice en confianza entre un maestro y un discípulo, entre un sabedor y un aprendiz de la tradición… Esta transmisión se realiza en la maloca donde se enseñan las tradiciones, en la confianza que genera el maestro con su discípulo… Viene de un ayer difuso porque nunca se puede precisar la época… viene de un tiempo sin riveras en un In illo tempore … relata los orígenes de cuando comienzan las cosas fundamentales de una cultura … fija los arquetipos con los que se construye la noción de mundo que cada cultura elabora…”

 

Inspiración universal, Claudia Montagut M.

La maloca vientre donde se gestan y nacen los mitos.

 

Entre los años 2013 y 2017 se creó con algunos comuneros carareños el Colectivo Taller de Mitos guiados por la enseñanza del maestro Alfredo Vivero y en este proceso se produjo una serie de pinturas en óleo sobre lienzo que relatan fragmentos de los mitos vivos en el aprendizaje con las plantas sagradas. Entre ellas se encuentran nueve cuadros que presentan el mito que ahora les contamos. 

 

 

Mito de origen de la humanidad de los carares

 

Un día, Orlando, el bisnieto de la abuela Salomé, preguntó a su abuela:

 

  • Mamá, me has contado muchas historias de los indios, pero hay algo que no entiendo ¿Por qué, si nosotros somos hijos de la palma de chontaduro, otros indígenas son hijos de la serpiente, del colibrí, de la laguna, del árbol de caoba, de las rocas, del viento, de un rayo, de la coca, del tabaco, del maíz, de los delfines…. por qué son hijos de diferentes mitos?

 

La abuela le respondió:

 

“en el principio todo fue pensamiento… se fue grabando ese pensamiento en la materia que recorrió todo el universo…. somos energía y esencia de todos los planetas. Hasta que se fue formando la estrella que dio el origen a la galaxia, por eso somos el resultado de todo lo que tiene el universo… nosotros venimos del agua… en la tierra todo era agua, estaba lleno hasta el cielo, lo que había eran burbujas de agua, entonces Padre-Madre la transformaron: una parte del agua la congeló en los polos, otra en los nevados, otra la volvió aire. 

 

Mirada al universo. Ester Bonilla.

 

 “Se creó un universo con diferentes espacios: galaxias, planetas, estrellas… Somos jóvenes en la tierra, pero antes estuvimos en otros planetas, vivimos millones de años en un planeta y después millones de años en otro, poniendo a descansar ese lugar y recreando la vida de otros seres”.

  • Mamá ¿entonces nosotros venimos de las estrellas?

 

“Por allí hemos pasado, hemos vivido… por eso decimos que venimos de las estrellas. Como hay tantos planetas, tantos lugares del universo humano, en cada planeta se creó una forma de vida”.

 

 “Entonces le dieron el poder a la Madre Tierra, hicieron que la Tierra pariera a los humanos. Cuando se crearon los seres humanos, fue simultáneo en toda la tierra, nació la gente, la tierra los parió y a cada uno le dio el mito de origen. Toda la tierra parió los mitos de origen de las comunidades humanas, nacimos todos, millones de seres”. 

 

Palabra Primordial.  Alexandra Zarama

 

“Las plantas y los animales ya existían, el hombre es el resultado de la transformación de la tierra a través de plantas y animales, estar erguidos es de árboles, caminar es recordar las plantas. La tierra pare al humano, de ahí viene la reciprocidad con las plantas y los animales, por eso ellos nos curan, es por eso que hay órganos de animales en nosotros”.

 

“Muchos seres humanos los parió una planta y los amamantó un animal, cada quién logró salir y se le dio vida como ordenó el territorio, es ahí donde creó la cultura, que es la ley. El humano es todo uno solo, es la misma esencia con diferente figura, color, olor de acuerdo al territorio y al mito que lo creó.

 

Eclosión cimiente, Geyer Olarte

 

 “El símbolo del universo para nosotros los carare es la semilla de la ceiba que en su forma recrea el universo, cuando revienta, ella paré todas las semillas del mismo ser, la misma semilla lleva hembra y  macho, es como cuando parió la tierra, pero las ceibas son diferentes en todos los territorios de la tierra, no es la misma hoja, ni la misma forma, ni la misma figura, y, cuando explota nacen miles de seres otra vez, es igual a cuando nos parió la tierra, es el nacimiento, es el parto. 

 

Kora Yeo La mirada del ojo de la flor, Jean Paul Becerra

 

“Cuando se concibe un hijo una mujer queda preñada de la vida, cuando se va formando ese ser, todas esas esencias de la tierra llegan a ella: animales, plantas, minerales, todo está grabado en la memoria, se recrea otra vez el mito de creación en el momento de la concepción”.

 

“En la piel puedes ver los rastros de la humanidad, tenemos todos los colores, de cada color del arco iris hay gente: gente azul, gente amarilla, gente negra, gente verde, somos los colores del arco iris. Nosotros somos la creación, como hemos pasado por tantas épocas, edades, entonces tenemos todas las pieles”.

 

Dulce color multicultural, María Azucena  Pérez

 

 

 

“Tenemos todos los colores pero depende de quién nos haya parido heredamos sus historias. Uno se parece siempre a los padres, si somos hijos del caimán somos más verdosos, si somos hijos de la palma, somos de otro color, tenemos todos los colores, el chontaduro tiene frutos verdes, amarillos, rojos, rayados, negros”.

 

“Todos venimos con un mito, una ley, una ordenanza, una historia, pero al encontrarnos, nos encontramos con el otro que soy yo mismo, en el otro estoy yo, tenemos todas las culturas adentro, pero cada cultura tiene su todo aunque todos tenemos todo”.

  • ¿Si nosotros venimos de una palma, porque las palmas no vuelven a parir humanos?

 

“¡Es que es sólo una vez el origen¡ – contestó la abuela- cumplimos una función en el tiempo. Padre-Madre concedió a los humanos tener hijos y seguir existiendo: madre es usted mismo, padre es usted mismo, y seguirá viviendo. No tiene por que volver a la palma, ella ya entregó su vida, ella va a parirse a sí misma”.   

 

Pacha mamá carare, Claudia María Montagut M.

 

 “Cada cultura tiene una forma de recordar a través de una planta, un animal, un río, los carare tenemos la Palma de Chontaduro: la palma nos da una chicha, cuando se quiere saber el origen se vuelve a la palma y se bebe la chicha, ayuda a recordar, da visión como planta sagrada. Pero ahora, ya no va a crear seres humanos, sino que los crea en espíritu: recordando de dónde venimos, muestra la sabiduría y la ley”.

 

“Por eso nosotros tenemos todos los componentes de la tierra, nuestro cuerpo es agua con un poquito de materia y espíritu, por eso el agua es la sanadora, tiene toda la memoria de la existencia del universo y la ley, por eso ella limpia, equilibra, reconstruye, transporta, sedimenta, recuerda y continua haciendo la vida”.

 

¿Para qué son los mitos?

 

Durante mucho tiempo hemos forjado nuestra identidad a partir de procesos económicos y políticos, nos autodenominamos y denominamos a otros como: colonos, desplazados, guerrilleros, paramilitares, venezolanos, colombianos, gringos, madres solteras, gay, excombatientes, indígena, mestizo, negro, blanco…. Moros, judíos, cristianos… es casi infinito.

 

Los mitos, como símbolo, hablan al corazón humano, encuentran la identidad en la cultura que se recrea a partir de ellos. Ofrecemos al territorio del carare en estas pinturas el mito de origen de la humanidad que la Abuela Salomé contó.  Pensamos que a partir de él, puede iniciarse un nuevo proceso de identidad para esta comunidad de pensamiento de vida que es la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare (ATCC).

 

A partir del mito se recuerda el vínculo que como humanos tenemos con la tierra y con el universo, los hechos cotidianos de sobrevivencia nos hacen ignorar y olvidar la esencia espiritual que nos constituye, esa semilla de pensamiento espiritual que inspiró a la ATCC ha dado uno de sus frutos en la comunidad carare, las cimientes de su pensamiento de paz son ahora nuestro camino en la comprensión que todos los caminos son espirituales seamos conscientes o no de lo que pensamos, decimos y obramos.

 

Agradecemos por esa inspiración que llegó a partir de la ATCC a mujeres y hombres de territorios nacionales y extranjeros, de todos los colores de piel, que practican formas de trabajo y sustento diversas pero que se unen en la comprensión de que el ser humano es un solo espíritu.

 

Los mitos nacen para reconectarnos con la esencia del ser, la identidad es un avatar que se recrea en las culturas, de nosotros depende como la queremos vivir. 

Este no es un cuento viejo que estamos trayendo, es la vida del mito en el presente histórico de una comunidad.

 

El proyecto de memoria histórica del Taller de Mitos

 

Los proyectos que dan sentido a la existencia del Taller de Mitos son:

  • Taller permanente de aprendizaje y desaprendizaje de pintura.
  • Maloca viajera: es un proyecto de construcción de una maloca rodante que tiene como propósito llevar las historias míticas a hogares, comunidades, escuelas, colegios, universidades nacionales e internacionales… la cual estará pintada con los mitos del territorio colombiano y tendrá narradores de estos mitos.
  • Historia de América desde los mitos: es la unión de dos proyectos de memoria histórica, el del maestro Alfredo Vivero y el de la Comunidad Carare liderada por el abuelo Orlando Gaitán. La primera producción de este proyecto se presenta al público por primera vez con la exposición Mitografía: memoria presente realizada en la biblioteca Germán Arciniegas de la ciudad de Villavicenco y continuará con un proyecto que recoge la historia de América a partir de la investigación de los mitos desde Alaska hasta la Patagonia del colibrí, el tabaco y el tambor.

 

Este mito lo contó en la Laguna de Tota el abuelo Orlando Gaitán Camacho y lo escribió Claudia María Montagut Mejía. 


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