Buen día, Mircoles, Abril 24
Good People 2019-03-30 | Comentarios:

En El Gancho la salud tiene que ver con todo y con todos

En El Gancho la salud tiene que ver con todo y con todos

Por: Rubén Darío Pardo Santamaría

 

 

Buena Gente Periódico conversó con las doctoras Patricia Escartín y Rosa María Macipe Costa quienes lideran un interesante proceso de medicina comunitaria en el barrio El Gancho, un populoso sector de Zaragoza – España.

 

¿Quiénes son Rosa y Patricia?

 

Rosa: soy pediatra en el centro de salud San Pablo, trabajo ahí desde hace 5 años. Antes de esto participé activamente en el movimiento social del barrio formando parte de la asociación de vecinos. Soy desde hace dos años la coordinadora del grupo de participación comunitaria del centro de salud. El haber participado durante años en la asociación de vecinos me ha ayudado mucho en el conocimiento del barrio, sus dinámicas y sus redes y eso facilita mucho el trabajar desde el centro de salud la dimensión comunitaria.

 

Patricia: soy médica de familia y comunitaria. Hice en ese mismo centro de salud la especialidad y en 2010 creamos el grupo de participación comunitaria, partiendo de todo el trabajo previo de compañeras y habitantes del barrio. Ahora sigo vinculada al mismo como vecina.

 

 

¿Qué es El Gancho y cuál es el imaginario que históricamente en Zaragoza se ha tejido sobre este barrio?

 

Rosa: El Gancho es un barrio situado en el centro histórico de la ciudad. A pesar de ello está muy degradado. Un elevado porcentaje de su población es vulnerable, pobre e inmigrante. Tiene también un alto porcentaje de personas ancianas. Presenta problemas estructurales importantes con viviendas en muy mal estado, pocos espacios verdes, suciedad en las calles, etc… y a la vez al ser centro es foco de ciertas dinámicas gentrificadoras, a las que hay que estar atento, que tienden a expulsar a las personas pobres.

 

Por otro lado, es un barrio que al estar muy peatonalizado favorece mucho la presencia de gente en las calles, las relaciones de cercanía y la vida e identidad de barrio. A pesar de sus problemas, en general sus habitantes están contentos de vivir en el barrio y se sienten identificados con él.

 

¿Cuáles son las principales actividades o procesos adelantados en materia de promoción de salud comunitaria en el barrio?

 

Patricia: la relación entre el centro de salud y sus vecinos tiene una larga trayectoria. De hecho la ubicación actual del mismo parte de una lucha vecinal por mantenerlo en un lugar céntrico dentro del barrio. Esta relación hace que de forma bastante natural se pueda tratar temas de promoción de salud desde muchos sectores.

 

Rosa: el centro de salud tiene el grupo de participación comunitaria que es desde donde se trabajan estos temas. Creemos que la existencia de un grupo es imprescindible para trabajar lo comunitario, porque enriquece los procesos y favorece la continuidad y sostenibilidad de los iniciados, al no depender las iniciativas de una sola persona.

La dimensión comunitaria empieza dentro de las consultas, cuando tenemos en cuenta los determinantes sociales de los pacientes. Cuando preguntamos por ellos, los conocemos, cuando conocemos los recursos del entorno y los recomendamos como activo para la salud, cuando no medicalizamos circunstancias sociales y vamos a las causas de algunas de las demandas de la consulta.

 

Foto: Paseo cardiovascular

 

Patricia: pero la promoción de la salud tiene otros niveles mucho más importantes de esta orientación comunitaria de los servicios sanitarios. Tenemos muy claro que el centro de salud no es el único centro de la salud del barrio.

 

Rosa: más allá de la consulta trabajamos en varias líneas:

 

  • Generamos alguna actividad como pueden ser los paseos cardiosaludables, talleres para enfermos crónicos, apoyo al postparto y lactancia, elaboración de cortos sobre temas relacionados con la salud en su dimensión más amplia…
  • Colaboramos con iniciativas de colectivos del barrio en lo que nos solicitan que suelen ser charlas o talleres para grupos de esos colectivos, pero no sólo eso.
  • Participamos en proyectos intersectoriales, generados desde varios colectivos y personas del barrio que desean incidir sobre un tema o problemática. Estos proyectos son los que nos gustan más por ser mucho más ricos. En lo personal aprendo mucho de ese abordaje intersectorial de problemas, veo que me dan una visión más completa de la realidad, enriquecen los procesos y nos hacen llegar más lejos de lo que llegaríamos cada uno por separado. Dentro de estos proyectos trabajamos en comisiones promovidas desde el ayuntamiento, hemos generado un proyecto muy rico desde el consejo de salud del barrio denominado Semáforo de la Salud, hemos trabajado junto con un colegio y los servicios sociales de la zona sobre un grupo de chavales del barrio…

 

 

Patricia: se trata de participar como un agente más de salud dentro del barrio, sin protagonismos, aportando nuestros conocimientos y habilidades en el cuidado de la salud de las personas, pero también con esa labor de coordinación y cooperación en iniciativas que surgen dentro del mismo y que sabemos que mejoran el bienestar de las personas.

 

Rosa: lo que sí siento claramente es que el hecho de llevar tiempo participando en historias del barrio hace que te tengan en cuenta y que nuestra dimensión comunitaria cada vez depende menos de proyectos que generamos nosotros y cada vez más de apoyar iniciativas y proyectos interesantes generados en espacios del barrio.

 

Foto: taller proyecto Medicamentos los justos


¿Cuáles son las mayores dificultades y retos que han debido afrontar?

 

Rosa: quizás aunque ahora lo comunitario se ha puesto de moda, y se está apoyando desde la institución donde trabajamos, sigue siendo un trabajo que haces sobrecargando mucho tu trabajo cotidiano en la consulta y que no acaba de estar reconocido o facilitado como se debería. Es un trabajo que haces mucho en tus horas libres, por las tardes y con una dosis de voluntarismo muy importante, que es difícil de mantener en el tiempo si no estás muy motivado o te lo crees mucho. Es un trabajo que te saca de la zona de confort de la consulta y te lleva a territorios menos conocidos, en los que a veces no te sientes del todo seguro pero esto se cura con la experiencia.   

 

Patricia: está la cuestión del tiempo ya que la estructura del sistema sanitario hace que dediquemos mucho tiempo a lo asistencial y poco a la promoción de la salud fuera del centro, a investigación y a la formación. En parte la falta de interés en el abordaje comunitario de la salud parte del desconocimiento. Somos capaces de aprendernos tablas de riesgo cardiovascular y aplicarlas en nuestro día a día sin cuestionar mucho su impacto real en la salud, pero si hablamos de cómo afecta el desempleo o el estado de la vivienda o las relaciones sociales al estado de salud de las personas ya nos cuesta un poco más, porque son situaciones más complejas que requieren de otros abordajes para los que no nos hemos preparado.

 

 

¿Cuáles las mayores satisfacciones y aprendizajes?

 

Rosa: como decía antes si lo haces es porque te lo crees y te aporta mucho. A mí todo lo comunitario me da aire, me facilita conocer mejor al barrio y sus gentes fuera de los muros de la consulta, donde por mucho que intentes ser cercano se genera una relación algo desigual. El compartir espacios de barrio con personas que luego son familias que vienen a la consulta, cualifica la relación y hace que la consulta sea también mucho más rica, agradable y eficaz.

 

La población que atendemos nosotros es la misma que acude a los colegios y algunos de ellos a servicios sociales. Cuando hay una familia que te preocupa, muchas veces es una preocupación compartida en esos otros espacios. Pensar juntos sobre soluciones a las dificultades siempre es mucho mejor.

 

Creo firmemente que la salud de las personas depende fundamentalmente de sus determinantes sociales. Por lo tanto, la labor de todas las personas que trabajamos por mejorar las condiciones de vida de los habitantes es un trabajo de promoción de la salud.

 

Foto: Café del mundo para el Art of Hosting, estrategia para el liderazgo participativo y el intercambio de aprendizajes.

 

Patricia: ahora que en nuestro entorno se habla mucho de la ‘humanización’ de los servicios sanitarios, el trabajo en salud comunitaria justamente te ofrece la posibilidad de poner los pies en la tierra y relacionarte de otra forma con las personas de las que, en cierta medida, eres responsable a nivel de salud, reduciendo mucho esta barrera profesional/paciente que hace creer que las profesionales somos las que sabemos del cuidado de la salud y la gente no. Con esta acción comunitaria aprendemos mucho las unas de los otros, se establecen otros marcos de confianza y creo que nos hace mejores profesionales.

 

Para mayor información sobre este ejemplar ejercicio de salud comunitaria puede visitar: https://saludenelgancho.blogspot.com/p/producciones-enganchadas.html

 

Fotografías cortesía de: Centro de Salud San Pablo

Reconocimiento Premio Ebópolis a buenas practicas ciudadanas; Obras teatrales; Paseos cardiovasculares


Comentarios relacionados:

Escribe un comentario acerca de esto:

©2019 buenagenteperiodico.com | todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net